Nuestra experiencia en el proyecto Digital Empathy Erasmus+

Este nuevo curso 2018-2019 continuamos con nuestro proyecto #DigitalEmpathy, dentro del programa internacional Erasmus+, y lo hacemos con más ilusión aún si cabe, ya que en 2019 recibiremos a profesores y estudiantes del resto de países europeos en nuestro colegio.
Pero antes de que llegue ese momento… nuestros alumnos quieren contarnos en primera persona cómo han vivido esta experiencia tras participar en las diferentes movilidades del proyecto 😉

Elena – 2º ESO
“Mi experiencia en Alemania fue la mejor entre mil que se puede tener, porque estuve con mis amigos una semana de viaje y viví experiencias nuevas. También he hecho algunos amigos nuevos, tanto allí en Alemania como aquí, con mis compañeros de vuelo. Descubrí muchos sitios nuevos, ya que planearon muy bien las actividades y las visitas. Allí vi paisajes que no podría encontrar en Málaga. Viví muchas experiencias inolvidables. En resumen: Mi viaje a Alemania fue el mejor viaje al que he ido y seguramente de los viajes a los que iré. Allí he aprendido cosas que nadie me podría haber enseñado”.

Miguel – 2º ESO
“Mi experiencia de Alemania fue fantástica. En ella aprendí muchos datos sobre Lindau que contienen en ellas datos curiosos. Silas y su familia fueron muy buenos conmigo y también me dieron datos graciosos. Aparte de aprender también nos divertimos mucho ya que fuimos a sitios fuera de Alemania y organizaron fiestas, juegos eventos… Mi parte favorita fue cuando fuimos el miércoles a cenar en el restaurante de Silas”.

Aroa – 2º ESO
“Mi experiencia en Alemania no fue sólo una experiencia académica, fue más que eso:

  • Nos tuvimos que adaptar a una nueva forma de vida, comida, costumbres, lengua, rutina y eso a mí, personalmente, me ayudó a madurar como persona ya que tuvimos la gran oportunidad de ir a otro país y alojarnos con una familia lo que fue algo completamente nuevo para todos.
  • En Alemania una de las cosas que más me sorprendió fue la independencia de los niños, con mi compañera Stephanie fui en bicicleta, a la orilla del lago Constanza y se podría decir que corrimos muchas aventuras.
  • También íbamos en autobús al colegio y nos podíamos comunicar en inglés y en alemán, por supuesto. Al yo practicar más el alemán, me benefició sustancialmente lo cual era uno de los objetivos del viaje.
  • Hicimos muchas cosas como excursiones, juegos, en general, todo estaba muy bien organizado de forma que no tuvimos problemas con nuestra estancia.
  • Las familias eran amables, serviciales y divertidas, yo conseguí probar comida típica de Alemania ya que la madre de Stephanie era encantadora y me ofreció.
  • La experiencia fue de las que nunca se olvidan. Al principio podrías tener un poco de miedo, incertidumbre al irte a un país sin padres acogido por una familia que no conoces. Pero luego estos sentimientos desaparecen porque te das cuenta de que estarás con tus amigos, tus profesores, de que las familias que se han ofrecido para acogerte lo han hecho porque saben que no te faltará de nada y conocerás una nueva forma de vida completamente distinta a la de España.
  • Creo que a los niños que se la han dado esta oportunidad deberían de aprovecharla ya que sólo se vive una vez en la vida”.